Esperar también se diseña

Share
Esperar también se diseña

Como diseñador, muchas veces pienso en UX desde lo que el usuario hace: qué botón está presionando, cómo navega o qué tan fácil completa una tarea. Pero hay una parte de la experiencia que también importa mucho: esperar.

Todos hemos pasado por ese momento en el que presionas un botón y no pasa nada. Esperas. Y después de unos segundos ya no sabes si la aplicación está cargando, si se congeló o si deberías volver a intentarlo.

Y ahí aparece una pregunta: ¿qué hace que una espera se sienta corta o eterna? Muchas veces no es solo el tiempo, sino la información que recibimos mientras esperamos.

Piensa en pedir un Uber. La app podría decirte simplemente que tu conductor llega en cuatro minutos. Pero en cambio ves el carro en el mapa, por dónde viene y cómo el tiempo va bajando. No llegó más rápido, pero la espera se sintió diferente.

Lo mismo pasa con un pedido de comida o una transferencia que sigue en proceso. Saber lo que está pasando reduce la incertidumbre. Por eso una barra de progreso, un porcentaje o un simple mensaje pueden cambiar completamente la experiencia.

Volvimos a esperar

Con la IA, esto se vuelve todavía más interesante. Esperamos mientras se genera una imagen, se analiza un archivo o se crea una respuesta. Algunas herramientas muestran un spinner, otras explican qué están haciendo o muestran parte del resultado mientras carga. Pueden tardar lo mismo, pero no se sienten igual.

Esto me hace pensar que incluso esos momentos donde "no pasa nada" también necesitan ser diseñados. No siempre podemos hacer que algo tarde menos, pero sí podemos dar contexto, mostrar progreso y hacer que el usuario sienta que no está esperando a ciegas.

A veces, una buena experiencia no se trata de hacer todo instantáneo. Se trata de diseñar bien el tiempo que todavía no podemos evitar.